El tío Sam quiere la puerta trasera de Apple

Puerta trasera IphoneCuando la seguridad amenaza la privacidad de millones de personas se convierte en inseguridad para esas mismas personas.

No, no es 1984 de Orwell, es 2016 del Gobierno americano que ahora ha lanzado su nueva caza de brujas, esta vez contra la empresa Apple. El Estado quiere que el FBI tenga acceso por una puerta trasera a la programación de seguridad de los terminales Iphone con la excusa de siempre: la (in)”seguridad” de la sociedad. Continue reading El tío Sam quiere la puerta trasera de Apple

Share

¿Un Sillicon Valley español?

Sillicon Valley Leo en Twitter que Garicano y C’s dicen apostar por un Sillicon Valley español pero sin embargo con su programa político y sobre todo el económico un Sillicon Valley en la España de Ciudadanos sería tan improbable como lo es la vida en Saturno o Júpiter. Acabaría gaseado por el Estado socialdemócrata que dicen defender y que aspiran a gestionar ellos en lugar de sus padrinos, el PPSOE. Continue reading ¿Un Sillicon Valley español?

Share

Whatsapps y sms falsos. Realidad o ficción: REALIDAD

Como geek de las nuevas tecnologías me preocupa cada vez más la seguridad en la red cuando un burócrata decide “ampararla” en otro proyecto de ley, más normas, más control sin que los controlados, nosotros mismos, los usuarios de a pie tengamos una manera efectiva de controlar al controlador. Así ocurre por ejemplo con la moda de los whatsapps y sms falsos, hoy un pasatiempo favorito entre las actividades de los adolescentes digitales.


Como siempre el Estado y su sobrepeso administrativo llegan tarde a la fiesta del espionaje barato e incluso gratis y fácil de los teléfonos de los ciudadanos, pero todo indica que se quieren apuntar a ella con el nuevo proyecto de ley de reforma del código penal que el P-LIB ya denunciaba hace algo más de un año.

Whatsapp falsos y sms falsosSinceramente el que unos adolescentes con las hormonas trepando y nublando sus cerebros se lo pasen bien haciéndoles bromas de mal gusto a sus colegas no veo que me afecte, ni tampoco afecte a mi familia, ni a la sociedad en su conjunto, ni tampoco a la economía. Sin embargo el que un funcionario del Estado con o sin orden judicial tenga vía libre desde un punto de vista de exoneración de responsabilidades legales para hacerlo, eso sí que me preocupa. Porque con el actual modelo de HiperEstado los actos de sus gestores tienen impacto en mi vida, la de mi familia y del resto de personas que conformamos la sociedad civil. En manos del Estado, apps gratuitas como SpyApp, Whatsapp Toolbox – ahora descontinuada aunque todavía se encuentran versiones antiguas para instalar y usar- o la gran variedad de apps tanto para Android como para Iphone para sms y llamadas falsas: Fake Call & SMS, Sending Fake SMS y similares son la pesadilla de cualquier amante y defensor de las libertades individuales. Cualquier persona que empiece a convertirse en molesta para algún Gobierno, ministro u otro apparatchik del Estado intervencionista que tenemos hoy, tiene literalmente en su mano la posibilidad fácil, gratis y real de construir pruebas falsas contra ella para acallarla. Por lo pronto puede conseguir hundir su reputación logrando que se centre en defenderse y para ello teniendo que emplear sus recursos a ello en vez de seguir enfocada en su actividad previa de “molestar” al statuo quo estatal.

Si el Estado, y cuando digo el Estado me refiero a sus gestores, no tuviera tanto poder de decisión en nuestras vidas, tratando de controlarnos en vez de que nosotros le controlemos a él y le digamos qué cuatro cosas puede hacer en nuestro nombre y nada más, historias como los whatsapps y sms falsos quedarían en los patios de instituto sin mayor incidencia fuera del recreo. Pero en el modelo actual donde nuestras elecciones personales, económicas, culturales y sociales están seguidas, a menudo supervisadas, dirigidas y controladas por una pléyade de burócratas estatales, creédme: lo último que necesitamos es que esos ministros y funcionarios del Estado dejen su analfabetismo tecnológico y se pongan a jugar al espía. Por eso urge cambiar de mentalidad y empezar a pedir menos Estado en todo, menos regulación y por lo tanto menos poder discrecional que haga que quienes lo ostentan hoy gracias al actual modelo de mucho Estado consideren más rentable inventarse sms y whatsappspara para hundir a la competencia o a quienes les desenmascaran como ocurre con los políticos con vocación libertaria, o al menos con aquellos que comparten esa vocación de mínima transparencia democrática y menos corrupción.


Share